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Importancia de premios en los entrenos con las mascotas ¿Como y cuando premiar?

Actualizado: hace 7 días



Los premios son nuestra herramienta efectiva para reforzar conductas positivas en los perros. Ayudan a reforzar comportamientos deseados, haciéndolos más obedientes y seguros de sí mismos. Trabajar con premios y refuerzo positivo mejora el vínculo entre ambos, además de facilitar la comunicación y la convivencia. Pero los refuerzos no siempre funcionan. ¿Alguna vez te ha pasado que si no tienes premio en la mano tu perro no te obedece? Parece fácil, pero no lo es. A continuación, te explico cómo y cuándo premiar a tu perro para que sea eficaz.


¿QUÉ ES UN REFUERZO POSITIVO?

Consiste en añadir algo agradable para el perro cuando realiza una conducta deseada.

PREMIOS Y SUS TIPOS

Cuando comiences a entrenar con tu mascota, es importante usar premios de alto valor para mantener su interés y motivación durante el entrenamiento.

Tipos de premios:

  1. Premios comestibles: Pueden ser comerciales o caseros, como salchichas, jamón, queso, frutas, verduras, etc.

  2. Juguetes: Dependiendo de los ejercicios que realicen, puedes premiar a tus perros permitiéndoles jugar con su juguete favorito (cuerda, peluche, pelota, mordedor, etc.) después de realizar la conducta deseada.

  3. Acaricias/atención/palabras suaves: Pueden reforzar los comportamientos, tanto buenos como malos, de tu mascota. A veces, una simple caricia no es suficiente para reforzar el comportamiento, por lo que es necesario añadir un premio comestible o un juguete para motivar más al perro.

EL TAMAÑO IMPORTA

Si premias al perro con premios comestibles, debes elegir el tamaño adecuado del trozo. Debe ser lo suficientemente grande para motivar, pero no tan grande como para que se coma 4 trozos y no quiera seguir trabajando porque está lleno.

Si premias con juego, debes organizar el tiempo que tu perro va a tener para disfrutar del juguete después de realizar una conducta. El tiempo debe ser lo suficientemente largo para disfrutar del juego, pero lo suficientemente corto para que quiera seguir trabajando para poder jugar más.


LOS TIEMPOS

Debes premiar a tu perro en los próximos 3 segundos después de realizar la conducta deseada. Si lo haces más tarde, puedes premiar cualquier otro comportamiento realizado después.


PREMIOS DE ALTO VALOR vs BAJO VALOR

Una vez que tu perro sepa muy bien la orden, comienza a usar dos tipos de premios: alto y bajo valor. Por ejemplo, si estás trabajando con comida, los premios de alto valor podrían ser jamón, y los de bajo valor, pienso.

Aquí tienes un ejemplo con la llamada:

  • Si llamas a tu perro y viene enseguida, premia con un premio de alto valor, como jamón.

  • Si tarda en venir, premia con un premio de bajo valor, como pienso.

En el segundo caso, es común cometer errores. Como ya le has enseñado la llamada y no viene enseguida, te enfadas con el perro. Aquí es donde se rompe el vínculo, y el perro puede venir más lentamente la próxima vez porque sabe que le vas a regañar. Para evitar esto, premia al perro, pero con pienso, para que vea la diferencia: cuando viene rápido, jamón; si tarda, pienso. Esta es la mejor manera de motivar a tu perro para que la próxima vez venga más rápido y evitar conflictos.

Luego, usa los premios de alto valor para enseñar trucos, comportamientos o señales más complejas, y los de bajo valor para comportamientos más simples y rutinarios.

Aquí tienes otro ejemplo con la llamada:

  • Si tu perro ya sabe muy bien la llamada y viene, premia con la voz "Muy bien" (bajo valor).

  • Pero si hay una situación más difícil, como que tu perro ve a otro perro y tú lo llamas para que venga a tu lado, premia con jamón (alto valor) y con la voz (doble premio). Esto es porque normalmente es difícil redirigir la atención de otro perro, por lo que en este caso, usa todas tus herramientas para hacerle saber que te ha gustado lo que ha hecho.


REFUERZO INTERMITENTE

Este término es importante para evitar que el perro no te haga caso cuando no tienes premios en la mano. Consiste en premiar al perro ocasionalmente, incluso después de que haya aprendido el comportamiento deseado. En el proceso de aprendizaje, comienza a jugar con el refuerzo intermitente, premiando los comportamientos de manera alternada. De esta manera, premias solo cuando hace algo muy bien y los demás no, o de manera totalmente aleatoria. Así, el perro siempre está motivado para hacer lo mejor posible.

Es importante ser paciente y persistente durante el proceso de entrenamiento. Cada perro tiene su ritmo de entrenamiento, así que observa su lenguaje corporal, aprende a entender su nivel de comodidad, interés y comprensión de las instrucciones que le estás dando. Adapta los entrenamientos a las habilidades de tu perro ¡y celebra el éxito!




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